No todos los residuos son iguales: conoce qué debes tener en cuenta para seleccionar el contenedor más eficiente y duradero.
Elegir el contenedor adecuado es clave para mantener una operación ordenada, segura y eficiente. No se trata solo del tamaño o el color: cada industria y tipo de residuo tiene necesidades específicas. Aquí te contamos los puntos esenciales para tomar la decisión correcta.
1. Define qué tipo de residuo vas a manejar
Residuos orgánicos, reciclables, biosanitarios o industriales requieren características diferentes.
Por qué importa:
Cada tipo de residuo tiene normas y necesidades particulares, y elegir mal puede afectar la higiene y el cumplimiento normativo.
2. Elige la capacidad correcta
Desde contenedores de 60L hasta 1.100L, la capacidad debe ajustarse al volumen de residuos y a la frecuencia de recolección.
Tip clave:
Un contenedor muy pequeño se desborda; uno demasiado grande ocupa espacio innecesario.
3. Material y resistencia
Plástico de alta densidad, metal o polietileno: cada material ofrece ventajas distintas.
Lo recomendado para uso institucional:
Contenedores robustos, resistentes a golpes, rayos UV y uso continuo.
4. Movilidad y ergonomía
Si necesitas desplazar los residuos con frecuencia, elige contenedores con:
- Ruedas reforzadas
- Freno de seguridad
- Tapa ergonómica
- Asas cómodas
Esto reduce el esfuerzo del personal y evita accidentes.
5. Compatibilidad con normas de color y señalización
Para un manejo adecuado, los contenedores deben cumplir con los códigos de color según el tipo de residuo. Esto facilita la clasificación y mejora la operación.
Conclusión
El contenedor ideal es aquel que se adapta a las necesidades de tu negocio, optimiza la operación y ofrece durabilidad. Elegir bien es una inversión en higiene, seguridad y eficiencia.