Desde la elección del equipo hasta la frecuencia de uso, te contamos qué no debe pasar en tu operación de aseo.
La limpieza institucional exige precisión, constancia y equipos adecuados para garantizar espacios seguros y profesionales. Sin embargo, muchos negocios cometen errores que afectan la eficiencia, los costos y la vida útil del equipo. Aquí te contamos los errores más comunes y cómo evitarlos para mantener una operación impecable.
1. Usar herramientas que no son profesionales
En entornos institucionales no basta con equipos de uso doméstico.
Los productos no profesionales se desgastan más rápido, requieren más esfuerzo y elevan el costo operativo.
Cómo evitarlo:
Inviertes mejor cuando eliges herramientas diseñadas para uso intensivo, con materiales resistentes y respaldo técnico, como las soluciones profesionales de Fenixcol.
2. Elegir mal el tipo de herramienta para cada tarea
No todas las áreas requieren la misma solución. Un balde exprimidor inadecuado o un contenedor de tamaño insuficiente puede generar tiempos muertos y baja eficiencia.
Cómo evitarlo:
Evalúa el tipo de superficie, flujo de tránsito, tipo de suciedad y frecuencia de limpieza. Elegir correctamente mejora la productividad del equipo de aseo.
3. No hacer mantenimiento preventivo de los equipos
El desgaste de ruedas, exprimidores, tapas o asas es normal.
El problema está en ignorarlo.
Cómo evitarlo:
Realiza limpiezas básicas, revisa tornillería, reemplaza repuestos cuando sea necesario y elige proveedores con stock inmediato para no detener la operación.
4. Usar productos químicos incorrectos
Un químico inadecuado puede deteriorar pisos, afectar la salud del personal o acortar la vida útil de los equipos.
Cómo evitarlo:
Verifica compatibilidad, dilución y recomendaciones del fabricante. La correcta combinación entre herramientas y químicos es clave para una limpieza segura.
5. No capacitar al personal de aseo
Incluso con las mejores herramientas, si el equipo no sabe usarlas correctamente, la operación pierde eficiencia.
Cómo evitarlo:
Define protocolos simples, capacita regularmente y asegúrate de que todos conozcan el uso adecuado del equipo.
Conclusión
Evitar estos errores no solo mejora la limpieza, sino la productividad, seguridad y durabilidad del equipamiento. Con soluciones profesionales y respaldo técnico, tu operación puede alcanzar un estándar verdaderamente impecable.